Restaurante
Especializado en caldos tradicionales guatemaltecos — el de gallina y el de patas son los más recomendados. Tiene área para niños.
Probamos caldito de res , caldo de gallina muy rico, bien calientito y rico sabor. Verduras y carne en su punto de cocción . Carne azada tambien estaba muy rica tambien.
La comida es de mala a regular, porque no son insumos frescos, en el caso específico de un lomito, donde la carne era de color blanco, El ceviche, el camarón estaba como chicloso. Si pides jamaica debes estar entendido en que no es natural, sino de los concentrados envasados, y ninguna opción es barata. En el desayuno las cosas cambian, y la vomida es mejor. El servicio de los meseros es muy bueno y atento. El ambiente, no es muy aconsejable para familias sobretodo en tarde noche.
Un lugar excelente para probar la gastronomía guatemalteca. Variedad de platos tradicionales y regionales con sabor auténtico. Los platos son generosos y buena relación precio-calidad. El local es pequeño pero acogedor, el servicio es muy bueno. Hay parqueo y área para niños.