Restaurante
El tiradito de salmón, el crispy pork belly y la Pavlova (que se rompe con un martillito) son de lo más recomendado.
El ambiente me encantó, muy romántico, los postres excelentes me pedí de todo porque lo he visto en las redes y se me antojó. Fui sola pero mis hijos quisieron que les llevara también. Mi plato fuerte fue el sushi y salmón (pedí de todo) Lo único que en el postre había un mosquito de fruta me lo iban a cambiar pero solo lo espante y cuando me fui la bolsa se rompió llevaba mucho y no aguanto, ahí también llevaba un mosquito de fruta. Claro que iré de nuevo. ❤️
Todo el personal muy atento y con buena presentación, lugar bastante amplio, buena música, mesas para diferentes gustos, atmósfera agradable.
Pedimos dos entradas, una con camarones y otra sin camarones porque uno de nosotros es alérgico, pero ambas llegaron con camarones. Tuvimos que pedir el cambio, lo cual fue incómodo y generó una espera adicional. Sería importante que el personal tenga más cuidado con este tipo de detalles, ya que las alergias son un tema delicado.